AYÚDANOS A TENER ACTITUDES DE PAZ

"LA SEMBLANZA DE DIOS VEO EN LA NATURALEZA"

CONCÉDENOS LA GRACIA DE ACOGER TU PAZ.

"LA QUIETUD DE MI ESPIRITU SE SUBLIMIZA CON TU AMOR"

¡OH DIVINO MAESTRO! TÚ NOS ENSEÑASTE QUE QUIENES TRABAJAN POR LA PAZ: SON LLAMADOS HIJOS DE DIOS.

EL AMOR DE DIOS ES INMENSO

sábado, 24 de mayo de 2008

HIMNO AL SANTÍSIMO SACRAMENTO



Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias. A ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte.
Al juzgar de ti se equivocan la vista, el tacto, el gusto, pero basta con el oído para creer con firmeza; creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios; nada es más verdadero que esta palabra de verdad.
En la cruz se escondía sólo la divinidad, pero aquí también se esconde la humanidad; creo y confieso ambas cosas, y pido lo que pidió el ladrón arrepentido.
No veo las llagas como las vio Tomás, pero confieso que eres mi Dios; haz que yo crea más y más en ti, que en ti espere, que te ame.
¡Oh memorial de la muerte del Señor! Pan vivo que da la vida al hombre; concédele a mi alma que de ti viva, y que siempre saboree tu dulzura.
Señor Jesús, bondadoso pelícano, límpiame, a mí, inmundo, con tu sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crímenes al mundo entero.
Jesús, a quien ahora veo escondido, te ruego que se cumpla lo que tanto ansío: que al mirar tu rostro ya no oculto, sea yo feliz viendo tu gloria. Amén.